Misterio en el desván
Misterio en el desván Cuento matemático Alicia Yaiza El desván permanecía cerrado desde el año 1935. Nadie había pasado por esa puerta desde entonces pero yo estaba a punto de conseguirlo. Era un momento increíble. No había vuelta atrás y nada me haría retroceder. Abriría esa puerta como fuera. Las pinzas de podar servirían para forzar el candado. Y el candado cedió, aunque casi me corto un dedo. Empujé la puerta de madera, que chirrió como debe hacerlo toda puerta misteriosa, y avancé hacia el interior de la estancia, iluminada por la luz de la claraboya. Eran las seis de la tarde.